En este caso hablaré de aquel Zaragoza de la temporada 2007-2008, que teniendo a una de las
mejores plantillas, sino la mejor de su
historia, acabó consumiendo su descenso a la categoría de plata de la liga
española. Por lo tanto uno de los grandes fiascos de la historia del Zaragoza.
Corría el año 2007. El Zaragoza acabó en los puestos que
daban acceso a la UEFA, quedando
sexto en la temporada 2006-2007. Este equipo estaba plagado de estrellas, como Diego Milito, que acabo la temporada
con 23 goles, a dos goles del
pichichi Van Nistelroy; Pablo Aimar,
el gran fichaje de la temporada procedente del Valencia, que tras un desembolso
de 12 millones de euros, se
convirtió en uno de los fichajes mas caros de la historia del Zaragoza; el que
ahora es de los mejores centrales del mundo, Gerard Pique, que llegó cedido del Manchester United, y que realizó
una solemne campaña, jugando en varios puestos como el de central o el de
lateral derecho; Cesar Sánchez,
portero experimentado y con gran seguridad bajo los palos que demostró ser el
gran portero que era en el Madrid; Gabi
Milito, un gran central que estuvo a punto de fichar por Madrid, pero que
lo rechazó por una presunta lesión y acabó en Zaragoza, y que en 2007 lo fichó
el Barcelona; el luchador Sergio García,
un delantero muy polivalente que acabó como segundo goleador de esa temporada
con 6 goles; o el talentoso D’Alessandro.
El once tipo quedaba confeccionado por lo tanto así:
Por lo tanto estábamos ante un gran equipo, que con los jugadores
que tenia, podía disputar la UEFA sin problemas, además de volver a competir
por Europa la temporada siguiente.
Pues llegó el verano de 2007, y el Zaragoza tenía por delante una temporada muy exigente e ilusionante al disputar la UEFA. Por lo que a la gran plantilla que tenía, había que unirles un puñado de grandes futbolistas, experimentados y con calidad que pudieran competir en Europa, y que lucharan de nuevo además con volver a quedar en los puestos altos de la clasificación. El Zaragoza ese año tiró la casa por la ventana y se gastó nada más y nada menos que 35 millones y medio de euros.
Ayala por su parte no fue renovado por el Valencia, y tras una gran polémica al
haber sido fichado ese verano por el eterno rival del Valencia el Villareal, no llegó a debutar con el
submarino amarillo, ya que el Zaragoza a los pocos días de su fichaje, y sin
haber sido presentado por Villarreal, pagó la clausula de 6 millones de euros para llevárselo. Por lo tanto a falta Gabi
Milito ya tenía sus dos centrales experimentados.
El
Zaragoza se lanzó a fichar a dos mediocentros
que no consiguieron triunfar en el atlético: Luccin y Gabi. Gabi se convirtió en el primer fichaje de la
temporada. Entre ambos se gastó 5
millones y medio. Se trataba de dos verdaderos pulmones en el mediocampo,
que se encargaban tanto de tareas ofensivas como defensivas, dos jugadores que
se sacrificaban por el equipo, y uno más llegador que el otro (Gabi).
Además de Luccin y
Gabi, el Zaragoza decidió tirar la casa por la ventana para contratar otro
mediocampista, polivalente, más llegador, más anárquico, también con mucho
pulmón: Matuzalem. Procedente del
Shakhtar Donetsk por 12 millones, un precio que se
demostraría excesivo para el rendimiento que dio en Zaragoza.
Pero el fichaje estelar sin ninguna duda iba a
ser el del delantero brasileño Oliveira,
por un total de 10 millones de
euros, procedente del Milán. Por lo
tanto el Zaragoza acumulaba arriba a tres grandes delanteros como Milito,
Sergio García y Oliveria, entonces el esquema de juego debía cambiar para que
jugaran los 3, por lo que Sergio García se tuvo que adaptar a jugar en banda
derecha.
El once ideal quedaba así finalmente:
En portería César Sánchez; en defensa de derecha a izquierda
Diogo, Sergio, Ayala y Juanfran; en el medio de campo 3 jugadores Zapater, Luccin
y Aimar; y arriba los tres de grandes delanteros Sergio García, Diego Milito y
Oliveira. Hay que añadir que jugadores como Oscar o Gabi, jugaron más que
Aimar, ya que estuvo lesionado una gran parte de la temporada, por lo que se
alternaban para sustituirlo, y que jugadores de los que se esperaba mucho como
Matuzalem o D’ Alessandro no dieron todo lo que se exigía, por lo que no
acumularon un gran número de participaciones en los onces del Zaragoza.
En definitiva, la directiva
del Zaragoza hizo un gran esfuerzo
para confeccionar una plantilla de garantías, que aspiraba como mínimo a volver
a meterse en Europa otra vez. Sin embargo la realidad fue muy diferente. El primer
fracaso vino en su primer y único partido
en la UEFA. El Zaragoza se
enfrentaba al débil conjunto griego, el Aris
de Salonica. El Zaragoza era el claro favorito de la eliminatoria, y no debía
pasar apuros para pasar. Sin embargo todo se complicó. Corría un 5 de octubre
de 2007. Era la vuelta de la primera eliminatoria de la UEFA, y un Zaragoza con
pocas ideas, sin saber a que jugar, recurriendo a individualidades, como ocurría
en todos los partidos de la temporada. El Zaragoza ganó 2 a 1 con un gol de
Oliveira y otro de Sergio García, pero no le valió el resultado para pasar de
ronda. Aquí comenzaron las críticas hacia Víctor Fernández, que era un calco de
la forma y el estado del equipo, y que nunca
llegó a saber a lo que jugar.
Más tarde se consumó lo que todo el mundo predecía, Víctor Fernández
tras completar una discreta primera vuelta de la liga con mal juego y 9
jornadas sin ninguna victoria, la junta directiva lo destituyó. Le sustituyó Ander Garitano, el cual sólo estuvo al
frente del banquillo 7 días. A este vino después un técnico con gran experiencia
en España, Irureta que dirigió 6
partidos y presentó su renuncia tras perder ante el colista; el Levante por
2-1. Por último llegó Manolo Villanova,
con el que se consumó el descenso.
Por lo tanto se trata del mayor fiasco de la historia del
Zaragoza, ya que teniendo una plantilla para acabar en Europa, y con el
desembolso inicial en fichajes que se hizo, acabo descendiendo. Las causas fueron entre otras la falta de
un sistema claro de juego, empezando por un entrenador que no supo llevar el
barco al frente, además de la poca compenetración del equipo, la falta de
solidaridad defensiva del equipo, las escasas combinaciones, paredes, jugadas
en equipo; la presencia de jugadores de características similares como es el
caso de Oliveira o Milito arriba, que puso como ejemplo que no por poner más
delanteros en el terreno de juego, creas más goles y ocasiones, al contrario puede
pasar, ya que se estorbaban en el campo, y un delantero como Sergio García tuvo
que desplazarse a la banda para poder jugar. Además jugadores esenciales en el
esquema como Aimar o D’ Alessandro no estuvieron afinados durante la temporada.
También hay que añadir que la mayoría de fichajes experimentados que vinieron
no cumplieron ni de lejos con las expectativas creadas a su alrededor, como es
el caso del desaparecido Pavón, que solo jugó 8 escasos partidos, Matuzalem que jugó otros escasos 14
partidos, 12 como titular, pudiéndose decir que al Zaragoza le costó él 1 millón por partido titular jugado.
Para finalizar, se puede decir que este puede ser el principio de la “agapitada”, ya que un
equipo confeccionado para ser de los más grandes de la historia, acabó
desastrosamente en segunda división.
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